Hace algunos años, cuando estaba en mis primeros ciclos de sociología me matricule en un curso denominado Literatura y Sociedad. Cada año el curso giraba en torno a una temática en especial, Literatura Indigenista, Literatura del Humor. Cuando me tocó llevarlo, era de Literatura Femenina. Si bien el curso fue bastante libre, donde el profesor aprendía con nosotros, y hasta a veces olvidaba que él tenía que dirigir el curso, lo más interesante fue descubrir a varias escritoras, y conocer desde la literatura, un pedacito de las “paltas” y formas de ver el mundo de algunas mujeres.
Disfrute mucho la lectura de cada escritora. Las leía y las releía, fascinado por ese mundo que se me acababa de abrir. Confundido, porque a pesar de que uno trata a diario con mujeres, no me había puesto a pensar en su subjetividad.
Empecé a conocer a las clásicas Simone de Beauvoir, Virginia Wolf, Marguerite Duras. A las brillantes (y malditas) Alejandra Pizarnik y Clarice Lispector. A las peruanas Maria Emilia Cornejo, Blanca Varela, Giovanna Pollarolo, Rocío Silva Santistevan. Desde ese momento, me he comprado varios de los libros que leí solo en separatas, he navegado en Internet buscando algunos cuentos o poemas, y siempre las tengo presentes a la hora que visito alguna librería.
En está nueva categoría de mi blog, iré colocando algunos poemas, extractos de cuentos o novelas de alguna de las escritoras que me atraen, y me interpelan como hombre. Sería interesante que haya aportes de los pocos lectores del blog, o de algún interesado en el tema.
No pretendo abordar el debate de sí se trata de literatura femenina o hecha por mujeres. Solo se busca la total libertad e imaginación para hablar de la literatura escrita por mujeres.
Aquí, como primera entrega, uno de los poemas que más me gusta de Alejandra Pizarnik
EL DESPERTAR
a León Ostrov
Señor
La jaula se ha vuelto pájaro
y se ha volado
y mi corazón está loco
porque aúlla a la muerte
y sonríe detrás del viento
a mis delirios
Qué haré con el miedo
Qué haré con el miedo
Ya no baila la luz en mi sonrisa
ni las estaciones queman palomas en mis ideas
Mis manos se han desnudado
y se han ido donde la muerte
enseña a vivir a los muertos
Señor
El aire me castiga el ser
Detrás del aire hay mounstros
que beben de mi sangre
Es el desastre
Es la hora del vacío no vacío
Es el instante de poner cerrojo a los labios
oír a los condenados gritar
contemplar a cada uno de mis nombres
ahorcados en la nada.
Señor
Tengo veinte años
También mis ojos tienen veinte años
y sin embargo no dicen nada
Señor
He consumado mi vida en un instante
La última inocencia estalló
Ahora es nunca o jamás
o simplemente fue
¿Còmo no me suicido frente a un espejo
y desaparezco para reaparecer en el mar
donde un gran barco me esperaría
con las luces encendidas?
¿Cómo no me extraigo las venas
y hago con ellas una escala
para huir al otro lado de la noche?
El principio ha dado a luz el final
Todo continuará igual
Las sonrisas gastadas
El interés interesado
Las preguntas de piedra en piedra
Las gesticulaciones que remedan amor
Todo continuará igual
Pero mis brazos insisten en abrazar al mundo
porque aún no les enseñaron
que ya es demasiado tarde
Señor
Arroja los féretros de mi sangre
Recuerdo mi niñez
cuando yo era una anciana
Las flores morían en mis manos
porque la danza salvaje de la alegría
les destruía el corazón
Recuerdo las negras mañanas de sol
cuando era niña
es decir ayer
es decir hace siglos
Señor
La jaula se ha vuelto pájaro
y ha devorado mis esperanzas
Señor
La jaula se ha vuelto pájaro
Qué haré con el miedo
(En: www.globecartoon.com/pinochet.fr/index.html)