Elegir un tema de investigación parece ser una tarea conflictiva, un revoloteo de los propios fantasmas. Elegirlo implica poner en tela de juicio el reconocimiento, la autenticidad, la identidad y la racionalidad. Todos anhelamos ser reconocidos por nuestros aportes, o también queremos una coherencia entre el tema a investigar y nuestra propia identidad y biografía. Pero además el tema a investigar, puede ser una pulsión que escapa para mutar de la irracionalidad a la racionalidad de los marcos sociológicos, o quizás todo lo contrario. En fin, sería difícil resumir todas los aspectos, racionales e irracionales, que están detrás del propio tema a investigar. Indagando en mi propia subjetividad encuentro un interés por la cultura y la política, por el arte como medio y arma de lograr cambios en la sociedad; pero en tanto la subjetividad está relacionada con el medio social, político y cultural, es importante saber que nuestra generación fue hija de la violencia, de la crisis económica, de la crisis de los partidos políticos, de la corrupción. Nacimos en un momento distinto al de nuestros hermanos mayores, padres o abuelos, un cambio de época que merece nuevas preguntas y nuevas alternativas. Ya no podemos ver la realidad con los mismos anteojos que nuestros antecesores, hoy la política y la participación deben reinventarse y estar acordes con los nuevos cambios. Por ello pretendo encontrar nuevas formas de hacer política donde el arte juegue un rol importante. Actualmente muchos políticos están interesados en formar y relanzar partidos políticos usando una forma tradicional, donde las relaciones a su interior sean jerárquicas, de militante a militante, y encuentran un solo camino para llegar a la democracia: la existencia de los partidos políticos. No discuto que las instituciones sean importantes para entender la realidad de una sociedad o para reforzar procesos democráticos, pero también creo que debemos estudiar nuevos espacios, nuevas prácticas y quizás con ello renovar los viejos marcos teóricos con los cuales se da lectura a nuestra realidad política.